Me fui a la cocina para hacer café. Tardé escasamente 5 minutos. Mariano estaba sentado en uno
de los sillones del salón, concretamente donde yo me siento y Chulín, mi perro un Shiva Inu,
mirándolo como diciendo, que hace ese intruso en el sillón de mi dueño.
-Mi padre es un caso; ya está roncando –dijo Marianín míralo-, así se estará hasta las seis o siete,
lo voy a despertar.
-Ni se te ocurra, déjalo. Y tu Chulín a callar.
El perro me miro, se dio la media vuelta y se acostó en el suelo para dormir también.
-Pues entonces me bebo el café y voy a quedar con mi amigo Guillermo, que hace dos años que no
veo.
Así lo hizo, Marianín, se despidió diciéndome que dijese a su padre que se verían en casa.
Me fui al ordenador a contar cosas en mi blog, cuando de pronto oigo a Mariano mover el sillón y a
Chulín ladrando muy bajito. Mi perro solo ladra fuerte si me pide comida, ahora está a dieta y la
verdad es que no lo lleva muy bien. Deje lo que estaba haciendo y me fui al salón.
-Has dormido bien. Por lo menos dos horas. Ya son las seis.
-Me he quedado frito. La paella estaba muy rica.
-Si, por lo que has roncado te has tenido que quedar nuevo.
Se levanto fue al baño y se lavó la cara.
-¿Dónde está mi hijo?.
-Se ha ido a ver a su amigo Guillermo o algo así.
-Ah sí, Guillermo. Son compañeros del Colegio. Oye por cierto, el otro día me encontré con Pepe y
me dijo que fuiste a Israel, la armaste y te volviste. ¿Qué hacías allí?.
-Me fui para Navidad. Tenía unos días de vacaciones y fui a Israel, a conocer Tierra Santa. Israel
ataco la franja de Gaza la noche del 26 de Diciembre y yo volvía el 28.
-Entonces te cogió toda la guerra.
-Hombre la verdad es que estaba más enterado por TVE Internacional, que la tenía en el hotel, que
por lo que se veía allí.
-Cuéntame algo
-Bueno, el 24 de diciembre llegaba a Jerusalén, a mitad tarde, nos ofrecieron la posibilidad de ir por
la noche a Belén a pasar la Nochebuena. Primero fuimos a cenar al “Pontifical Institute Notre
Dame of Jerusalem Center”, es un Hotel muy lujoso que tiene la Santa Sede dirigido por Jesuitas.
La verdad que cenamos muy bien. Lo que fue una tomadura de pelo fue ir a Belén.
-¿Por qué?
-Llegamos como a las 11 de la noche. Pasamos la frontera y nos dieron a cada uno que íbamos, en
el autobús, un cucurucho de celofán con chocolate, piruletas y dulces. Todos estábamos
convencidos que eran de la ayuda humanitaria destinada a los niños palestinos. Además en la caja
del reparto iba pintada la media luna roja.
-¿Por qué no la rechazasteis?
-Cuando el que te lo da es un policía-militar con un kalamicof en la mano, yo soy incapaz de decirle
que no.
-¿Pasaste miedo?
-Cuantos más años pasan, pienso que soy más inconsciente. Te garantizó que no. Y eso que no es
nada con lo que paso después. Llegamos a Belén. Te dejan en un garaje donde paran todos los
autobuses, y fuimos andando hasta la Iglesia de la Natividad. Al enfilar una calle de subida, unos
policías, con fusil en la mano, nos empujaron hacia la acera, es que estaba llegando la comitiva de
Ehud Olmet y de Mahmoud Abbas.
-¿Quiénes son esos?
-Los “señores de la guerra”. El primer ministro de Israel y el Jefe de la Autoridad Palestina. Así
pues a ellos los dejaron entrar en la Iglesia católica, que esta adjunta a la Gruta de la Natividad, y
que se llama de “Santa Catalina”. Así pues los no cristianos dentro de la Iglesia,
en una ceremonia que ni les va ni les viene, y los cristianos fuera con los
palestinos. La seguridad era total, el tejado de la Iglesia estaba plagado de
policías con kalamicof, no te exagero que conté 12. La plaza estaba llena de
gente armada. Los cinco que estábamos en el mismo hotel, habíamos pagado un
suplemento para que el hotel fuese de gran lujo, empezamos andar por una calle
paralela a la Iglesia. Nosotros cinco y policías armados unos quince. Estoy convencido que no nos
dieron el alto porque no sabían decirlo en nuestro idioma. Recorrimos unos 80 metros dimos media
vuelta y hacia la plaza. Allí la arme, saque lo que nos habían dado en la frontera y lo empecé a
repartir entre los niños. Sin exagerar se acercaron unos 50. A la una ya estábamos en el autobús
desilusionados. ¿Tú crees que estando los dos máximos responsables de Israel y de Palestina no
dijeron nada del ataque del día 26?. Yo estoy convencido que los dos estaban de acuerdo.
-¿Por qué dices eso?
-Mira. Al morir Yasser Arafat, lo sustituye en el poder Mahmoud Abbas. Hamas un brazo armado
palestino, como aquí en España se considera la ETA con respecto a Euskadi, gana unas elecciones
dudosamente, según los observadores extranjeros, despachando de la Franja de Gaza a los
partidarios de Fatah, más moderados, y que quieren la paz con Israel. Desde que esto ocurre, un
día sí y otro también, tiran bombas contra el territorio judío. Cavan túneles con Egipto y solo
enseñan odio a los niños en las escuelas y madrazas hacia Israel. La proliferación en el mundo
árabe es muy elevada, lo que hace que se convierta Gaza en el territorio más poblado del planeta.
Abbas, que yo sepa, no ha protestado mucho de los ataques de Israel a Gaza, lo justito para que no
se le alborotasen los de Cisjordania que él domina.
-¿Entonces estas a favor de los Israelitas?
-Ni a favor, ni en contra. Los judíos tienen el legítimo derecho de defenderse. Hamas son terroristas
más que una fuerza política. Pero lo que han hecho no hay derecho. Son “hipócritas y fariseos”.
La definición de estas dos palabras en el diccionario los define perfectamente. Quizás debiera,
nuevamente venir Jesús para expulsar a judíos y palestinos del Templo. No hay derecho a tirar
bombas en escuelas, mezquitas, almacenes de comida de la ONU, ambulancias, atacar a barriadas
de viviendas, utilizar fósforo blanco y material bélico de última generación. Las guerras ahora no son
como antes. Las vemos en directo. Parece mentira que haya sido un pueblo casi exterminado y que
ahora paguen con la misma moneda, aunque sean sus más cruentos enemigos. Los palestinos
viven detrás de un muro de cemento, que es el muro de la vergüenza. Mucho tendrán que mediar
todos los países, para que estos dos se den la mano.
-Te veo muy crítico.
-Yo estuve viendo Auschwich. A todo el mundo le he dicho que entre de una forma y salí de otra muy
diferente, al ver el horror alemán y el sufrimiento judío. Por eso no entiendo esta guerra.
-Uh. Que tarde es muy voy a ver si localizo de Marianín
-¿Nos llamamos esta semana?
-Si
Se puso el abrigo y se fue. Chulín dio un suspiro como diciendo, el intruso ha dejado el sillón del
dueño libre.
© PLCF 2009
006-Hipócritas y Fariseos