Estábamos Mariano y yo sentados en una terraza del paseo cuando de pronto, mirando a uno que
pasaba, dijo:
-Que hace ese levantado
-¿Quién?
-Josete –Me respondió
-¿Es que está enfermo?
-No. Es que es vago.
-¿Como que vago?
-Si. Es vecino mío y su posición normal es estar tumbado. Fíjate es tan vago que se quita los
zapatos con los cordones abrochados. Una vez me dijo que en unos almacenes estaba tan cansado
que quiso entrar en un probador, donde otro se estaba probando unos pantalones, para sentarse en
un taburete.
-Bromeas –Me dijo que no con la cabeza-. ¿Qué paso?.
-Que tuvo que intervenir hasta el de seguridad porque le inflaban a leches.
-Natural. Yo creo que el ser humano es vago por naturaleza. Lo que pasa es que te van cambiando
y te convencen de que trabajar es la cosa más normal del mundo, que el trabajo es salud. Pues si el
trabajo es salud que trabajen los enfermos, ¿no?.
-Pero fíjate este debe de tener la salud a prueba de bombas. Su posición es la horizontal, en la
cama o en el sofá. Tiene el sofá con la forma completa de su cuerpo, de ahí no se mueve. Un día
–siguió Mariano- entré en su casa, me abrió la mujer y me dijo “ahí tienes al jefe”, le dije “¡Macho,
haz algo, muévete!” y me dijo: ¡Cuidao’ que yo practico el zen y el tao!
-¿Qué quiso decir?
-Yo le conteste: sí, tú lo que pasa es que estás todo el día “zen-tao”.
-Muy bueno
-Yo creo –siguió Mariano- que no se levanta ni para mear, lo debe de hacer en alguna lata o botella
de cerveza.
-No j…
-La mancha del suelo es sospechosa. Tiene en los brazos del sillón una serie de bolsillos para tener
todo al alcance de la mano: las birras, el teléfono, el tabaco, “el armando” …
-¿Cómo el “armando”?
-Si hombre el “ar mando a distancia”. Como es como andaluz, pues eso tiene un acento peculiar.
-Es del sur de España.
-Qué va. Si es de Huesca pero habla en andaluz para que no lo conozcan o lo relacionen con unos
negocios que tuvo en los que trabajaban los demás y él solo daba órdenes, que es algo muy
cansino.
-Bueno ¿y con “ar mando” que hacia?
-Después de una visita al médico, me explico su mujer, decidió que era bueno
tirarlo a la basura. Así cada vez que quería cambiar de canal se tenía que
levantar.
-Una buena medida.
-Al segundo día se apropió de la escoba para darle al botón. Le dijo a su mujer que podía coger
“lumbago”. Supongo que es la primera vez que ha tenido una escoba en la mano.
-Vaya personaje.
-Entras en el cuarto de baño y tiene una fila de tubitos de cartón de rollos de higiénicos alineados al
lado de la taza. Colecciona cepillos de dientes despeluchados.
-Bueno él es vago pero ella, por lo que dices, una guarra. –Dije-
-Cuando llegan los amigos o vecinos es un experto IBM.
-Es un buen informático.
-No hombre no. Es que les dice: “vete a por esto. y tráeme aquello”. Un día, en vida de mi esposa, le
contó, Bebé, que es como le gusta que la llamen, que cuando tenía que fregar mucho, invitaba a las
amigas a cenar, pizza naturalmente traída de fuera, y así luego entre todas fregaban.
-Qué bonita amistad.
-Cuando uno es vago es horroroso. En el sexo debe de ser igual. El abajo ella arriba para trabajar.
Las discusiones en el verano son graciosísimas. A ella le dan mucho asco los preservativos y él
tiene una soberana tripa que no llega. Y las conversaciones son de alucine.
-Como de alucine es la conversación que hoy hemos mantenido. –Termine diciendo-
Seguimos viendo el pasaje de gente pasar, en plenas Fiestas del Pilar. Aún estuvimos un buen rato.
© PLCF 2009
021-Josete: el vago