Con mi amigo Mariano  Conversando en libertad
Estaba con Mariano dando una vuelta. Ya era otoño. De pronto vimos a un individuo que abrió los brazos y se dirigió hacia mi amigo. Se abrazaron. Y Mariano me lo presentó. Se llamaba Diego. Estábamos en una esquina de la calle San Gil. Corría un viento fresco y decidimos entrar en una cafetería. Tras unas conversaciones intrascendentes, salió el apasionante tema del futbol. Mariano conocía la gran afición de su interlocutor. -¿Qué tal el Zaragoza? -Ya sabrás los resultados. Somos los últimos de la tabla. –Dijo Diego. -Estarás cabreado. –Dijo Mariano. -Pues mira –dijo Diego-, cada vez me estoy deshinchando más. He llegado a una conclusión, y espero que me podáis refutar la siguiente tesis, por el bien de todos. La conclusión es simple: ser hincha de un club no tiene sentido. Me pregunto, ¿de quién somos hinchas?, cuando los jugadores cambian, los técnicos también, hasta la presidencia del club, y al final ¿por quién somos hinchas?, ¿acaso lo somos por la institución?, ¿qué es el club?, si al final lo que nos importa es que el equipo gane aunque el estadio se caiga pedazos y el espectáculo sea horroroso. Sin embargo, es inobjetable la pasión que puede desatar en una persona un equipo, pero a lo largo de los años todo cambia y solo somos hinchas de un nombre, del Zaragoza, del Barcelona, del Madrid, del Valencia, en fin, es todo lo mismo. La locura por el futbol nunca se va a acabar y yo mismo soy hincha de un club y como mucha gente llego a quererlo y mucho, pero al mismo tiempo sé que no tiene sentido, por ejemplo: amargarse por un resultado. En el futbol todo cambia y en realidad es solo un negocio, lamentablemente, hay que aceptarlo. -Me acabas de dejar patidifuso. Habrá muy pocos hinchas que opinaran como tú. Eres una persona inteligente. –Manifestó Mariano-. En este momento creí oportuno intervenir. -Sin embargo en otros deportes de carácter individualista, tenis, ciclismo, motorismo, automovilismo, atletismo y un largo etcétera eres hincha del deportista, no del equipo. Sin embargo en los deportes de grupo lo que eres es hincha del equipo, te llevas por los colores de un equipo, de una ciudad, de un barrio, etc. -¿A dónde llega la pasión que en partidos de juveniles e infantiles?. Los padres insultan gravemente a los propios niños, a los árbitros, a los entrenadores y se pegan con los padres del equipo contrario. –Dijo Diego- ¿Qué ejemplo dan a sus hijos?. ¿Qué valores morales y éticos les inculcan?. ¡Qué difícil es cambiar esto!. ¿Y todo eso para qué?. El hijo deja de estar en ese equipo y el padre ya no va a ningún partido más de ese equipo. -Mira el Evo Morales, el Presidente de Venezuela, dando rodillazos en la zona testicular a balón parado y en venganza de haberle pisado –dijo Mariano-. ¡Qué ejemplo para su país!. Es que en el fútbol salen los más bajos instintos de las personas. Ocultos en la masa puedes decir y hacer lo que quieras. Ser apasionado está bien pero siempre que lo hagamos dentro de un orden. Diego, amigo, de algo tan banal como es ser hincha de un club de futbol se puede llegar a realizar un estudio sociológico de gran magnitud. Fíjate, ser campeones del mundo de futbol nos ha llevado a la unión de todos los españoles. Existen separatistas pero cuando dices que España es campeona, se olvidan del separatismo y también se apuntan al carro. Cuando dejemos de ser campeones dirán que España no es su selección. -Eso es como cuando tu equipo gana se dice; ¡hemos ganado!, y cuando pierden; ¡han perdido!. –Dije- -¿Y tú de quien eres hincha? –Dijo Mariano dirigiéndose a Diego-, de Agapito el Presidente, del entrenador, de los jugadores, de la institución….. -Ese es el drama de todo hincha de futbol. ¿De quién eres hincha?. Si haces la pregunta a los aficionados te dirán que del equipo, pero ¿de qué equipo?, ¿qué es el equipo?, ¿de aquél de cuando te distes de alta o del actual?. Yo puntualicé: -Creo que el futbol ha sido perjudicado al convertirse en sociedades anónimas deportivas. Antes eras socio y tu voto valía. Estaban en un club democrático en el que una persona daba su opinión y si era mayoritaria había que escucharle. Ahora los clubs están en manos de unas sociedades donde si los dirigentes son incompetentes no les quita de su cargo nadie. Todo lo hacen a golpe de talonario. Y cuando no hay dinero te quedas el último del campeonato. -Ahí está –dijo Diego- eres hincha y sin embargo no eres ni socio, solo abonado. Cuentas menos que Chorras en Pastriz. Si esto sigue así por muy hincha que sea me daré de baja. Que se quede el Presidente con sus acciones. Trascurrió la conversación de forma muy sensata. Ojala que todos los seguidores de un deporte fuesen como Diego. Habría que erradicar a los exaltados que en vez de ser ejemplo para sus pupilos les inculcan los instintos más perjudiciales para su educación.
© PLCF 2010
Home Lab. culinario Arte gastronómico Fotos viajes
039-Los hinchas
Con mi amigo Mariano  Conversando en libertad
039-Los hinchas
Home Lab. culinario Arte gastronómico Fotos viajes
Estaba con Mariano dando una vuelta. Ya era otoño. De pronto vimos a un individuo que abrió los brazos y se dirigió hacia mi amigo. Se abrazaron. Y Mariano me lo presentó. Se llamaba Diego. Estábamos en una esquina de la calle San Gil. Corría un viento fresco y decidimos entrar en una cafetería. Tras unas conversaciones intrascendentes, salió el apasionante tema del futbol. Mariano conocía la gran afición de su interlocutor. -¿Qué tal el Zaragoza? -Ya sabrás los resultados. Somos los últimos de la tabla. –Dijo Diego. -Estarás cabreado. –Dijo Mariano. -Pues mira –dijo Diego-, cada vez me estoy deshinchando más. He llegado a una conclusión, y espero que me podáis refutar la siguiente tesis, por el bien de todos. La conclusión es simple: ser hincha de un club no tiene sentido. Me pregunto, ¿de quién somos hinchas?, cuando los jugadores cambian, los técnicos también, hasta la presidencia del club, y al final ¿por quién somos hinchas?, ¿acaso lo somos por la institución?, ¿qué es el club?, si al final lo que nos importa es que el equipo gane aunque el estadio se caiga pedazos y el espectáculo sea horroroso. Sin embargo, es inobjetable la pasión que puede desatar en una persona un equipo, pero a lo largo de los años todo cambia y solo somos hinchas de un nombre, del Zaragoza, del Barcelona, del Madrid, del Valencia, en fin, es todo lo mismo. La locura por el futbol nunca se va a acabar y yo mismo soy hincha de un club y como mucha gente llego a quererlo y mucho, pero al mismo tiempo sé que no tiene sentido, por ejemplo: amargarse por un resultado. En el futbol todo cambia y en realidad es solo un negocio, lamentablemente, hay que aceptarlo. -Me acabas de dejar patidifuso. Habrá muy pocos hinchas que opinaran como tú. Eres una persona inteligente. –Manifestó Mariano-. En este momento creí oportuno intervenir. -Sin embargo en otros deportes de carácter individualista, tenis, ciclismo, motorismo, automovilismo, atletismo y un largo etcétera eres hincha del deportista, no del equipo. Sin embargo en los deportes de grupo lo que eres es hincha del equipo, te llevas por los colores de un equipo, de una ciudad, de un barrio, etc. -¿A dónde llega la pasión que en partidos de juveniles e infantiles?. Los padres insultan gravemente a los propios niños, a los árbitros, a los entrenadores y se pegan con los padres del equipo contrario. –Dijo Diego- ¿Qué ejemplo dan a sus hijos?. ¿Qué valores morales y éticos les inculcan?. ¡Qué difícil es cambiar esto!. ¿Y todo eso para qué?. El hijo deja de estar en ese equipo y el padre ya no va a ningún partido más de ese equipo. -Mira el Evo Morales, el Presidente de Venezuela, dando rodillazos en la zona testicular a balón parado y en venganza de haberle pisado –dijo Mariano-. ¡Qué ejemplo para su país!. Es que en el fútbol salen los más bajos instintos de las personas. Ocultos en la masa puedes decir y hacer lo que quieras. Ser apasionado está bien pero siempre que lo hagamos dentro de un orden. Diego, amigo, de algo tan banal como es ser hincha de un club de futbol se puede llegar a realizar un estudio sociológico de gran magnitud. Fíjate, ser campeones del mundo de futbol nos ha llevado a la unión de todos los españoles. Existen separatistas pero cuando dices que España es campeona, se olvidan del separatismo y también se apuntan al carro. Cuando dejemos de ser campeones dirán que España no es su selección. -Eso es como cuando tu equipo gana se dice; ¡hemos ganado!, y cuando pierden; ¡han perdido!. –Dije- -¿Y tú de quien eres hincha? –Dijo Mariano dirigiéndose a Diego-, de Agapito el Presidente, del entrenador, de los jugadores, de la institución….. -Ese es el drama de todo hincha de futbol. ¿De quién eres hincha?. Si haces la pregunta a los aficionados te dirán que del equipo, pero ¿de qué equipo?, ¿qué es el equipo?, ¿de aquél de cuando te distes de alta o del actual?. Yo puntualicé: -Creo que el futbol ha sido perjudicado al convertirse en sociedades anónimas deportivas. Antes eras socio y tu voto valía. Estaban en un club democrático en el que una persona daba su opinión y si era mayoritaria había que escucharle. Ahora los clubs están en manos de unas sociedades donde si los dirigentes son incompetentes no les quita de su cargo nadie. Todo lo hacen a golpe de talonario. Y cuando no hay dinero te quedas el último del campeonato. -Ahí está –dijo Diego- eres hincha y sin embargo no eres ni socio, solo abonado. Cuentas menos que Chorras en Pastriz. Si esto sigue así por muy hincha que sea me daré de baja. Que se quede el Presidente con sus acciones. Trascurrió la conversación de forma muy sensata. Ojala que todos los seguidores de un deporte fuesen como Diego. Habría que erradicar a los exaltados que en vez de ser ejemplo para sus pupilos les inculcan los instintos más perjudiciales para su educación.
© PLCF 2010