Tras unos días de vacaciones, volví a reunirme con Mariano. Él también había estado fuera, pero en
diferentes días. El rigor del invierno ya aparecía. Por ello me invitó a su apartamento y preparo los
ingredientes de una cena. Me pidió que fuera el cocinero. De primero un poco de humus y de
segundo salmón a la naranja. Así pues me dispuse a cocinar y mientras tanto inicio la siguiente
conversación:
-Un poco más y nos quedamos, tú en Atenas y yo en Londres, por culpa de los controladores.
-Si la verdad es que estaba conectado en chat con dos amigas y coincidieron en decirme “te has ido
pero no sabemos si vas a volver porque los controladores están en huelga salvaje” –dije-. Entonces
conecte por Internet con el Mundo y con el País para enterarme de lo que sucedía en mi querida
España.
-Los controladores aéreos no llegan a 2.400 en España y se creen capaces de ponerse a los
españoles por montera, obligando a cerrar el espacio aéreo y tomar como rehenes a más de
600.000 pasajeros.
-Es que esto es difícil de arreglar, porque durante Gobiernos sucesivos solo se les ha dado
privilegios –manifesté-. Ya los tuvieron con Felipe González, después con el Gobierno de Aznar,
Francisco Álvarez Cascos, traspaso a los controladores atribuciones plenas para que dispusieran a
su antojo de lo que es un servicio público esencial. A partir de ahí los controladores aéreos tomaron
en sus manos todas las decisiones claves como la formación de nuevos controladores, su
habilitación, su instrucción, la organización del trabajo, el régimen laboral, los turnos, las vacaciones
o el modo de computar las horas extraordinarias.
-La verdad es que siempre ha sido un desatino, Ministro tras Ministro, el tema de los controladores.
-Por ello una vez que se consideran imprescindibles, se afanan, insaciables, en lograr rentas
exorbitantes.
-La crecida de los privilegios la basan en el prestigio de una escasez buscada. Ellos admiten al
nuevo personal, lo forman y crean un “números clausus”, para ser el mínimo y no poder ser
relevados. Entonces una vez que son imprescindibles, solo les preocupa ganar cada vez más
dinero. Estamos ante una tendencia universal de sacar ventaja del monopolio –dijo Mariano-.
-En todo caso, el abandono de sus puestos de trabajo, desconectando y cerrando con llave, según
algunas noticias, para que nadie pudiera sustituirlos, es una conducta de absoluta irresponsabilidad,
salvaje y cuya gravedad debe de ser castigada con todo el peso de la ley.
-Hay algún jurista que dice que la aplicación del “estado de alarma” no ha sido Constitucional,
porque no está redactado para estos casos, pero la verdad que ha solucionado el problema, por el
momento. Para eso están los tribunales, para aclararnos todos estos extremos. Creo que es el
momento en que se debería de cambiar la Ley de huelga. Huelga si, chulería no.
-Es que es más gordo de lo que podemos pensar en un momento –dije-. Que yo
sepa hay cuatro tipos de controladores: Los del espacio aéreo que son los
encargados de dirigir todos los aviones que sobrevuelan nuestra nación. Creo
que hay cuatro o cinco puntos repartidos por España. No es necesario que estos
aviones aterricen o despeguen en nuestro país, pueden estar solo de paso. Por
ejemplo todos los aviones que van de Sudamérica a Centro Europa o países del
Mediterráneo. También los vuelos Europeos a África occidental. Después los de aproximación a los
aeropuerto, los de aterrizaje y despegue y por último los controladores de tierra. Calcula la cantidad
de aviones que cruzan nuestro cielo y que de pronto se cierra nuestro espacio aéreo y hay que
empezar a redirigir los aviones por otras rutas para que no pasen por el espacio español, y todo eso
porque unos privilegiados se les han ocurrido la idea brillante de ponerse enfermos al mismo tiempo
y desenchufar los aparatos. Dios existe porque la que se podría haber liado hubiese sido tremenda.
-Está claro al no tener relevos chantajean. Pero esta vez se han pasado. Es más no dudo –dijo
Mariano- que estén agobiados por el trabajo, que su estrés sea altísimo, que necesiten más
descaso. Por eso no es fácil de entender que durante años se hayan dedicado solamente a lograr
sueldos exorbitantes, olvidándose de mejorar su calidad de vida. No todo en este mundo es ganar
dinero, sino lo importante es vivir bien.
-Un poco más y dices la frase que le gustaba a mi padre: “Que bien se vive cuando se vive bien”.
Si fuesen más número de controladores, con menos sueldo, harían menos horas y mejoraría su
vida. Al fin y al cabo si ganas mucho dinero y no tienes tiempo para disfrutarlo, lo único que te queda
es ser el más rico del cementerio.
-A mí me ha parecido bien –dijo Mariano- los decretos del Gobierno. Eso es lo que tiene que hacer
el Gobierno, gobernar, y la oposición pedir que le den explicaciones y que todos nos enteremos de
todo lo que sucede. Aunque por otro lado pienso que esto ha abierto un melón, y que cada vez que
haya una huelga salvaje se militarice.
-Por ahora los aviones vuelan, el turismo viene, la economía se mueve, despacio pero se mueve.
No se la carrera que se necesita para ser controlador. Si fuese Ministro de Trabajo comenzaría
cursos a través del INEM para formar controladores, seguro que se encuentran personas dispuestas
aprender, con las titulaciones necesarias y que estarían dispuestas a trabajar por un salario digno.
Si hubiese habido bolsa de trabajo este conflicto no se tendría.
Nos sentamos en la mesa de la cocina y comenzamos a degustar las viandas. La verdad es que el
tema de los controladores, pudo ser por mimetismo, me hizo estar muy concentrado como cocinero
y la cena fue deliciosa, regada con un bien vino de Rioja que Mariano saco de su nevera de vinos, y
que hasta me felicito.
© PLCF 2010
046-Huelgas si, chantaje no