Carpaccio de Ternera  Elaboración:  Corta la carne de ternera en láminas muy finas. Para ello será más facíl, guardarla 1 hora antes en el congelador y cortarla con una cortadora de fiambres. Corta el queso en dados pequeños. Lava y seca los brotes y la rúcula. Distribuye las láminas de carne en un plato. Echa por encima la rúcula y los brotes. Esparce después los dados de queso. Mezcla el aceite con el vinagre, salpimienta y mezclarlo con el perejil rociándolo por encima del Carpaccio.  Emplatado:  Sirvelo con un poco de pan de leña para acompañar el plato  Comentario:  Si bien el origen exacto del plato se ignora, se suele afirmar que data de mediados del siglo XX y que procede de la invención de Giuseppe Cipriani en el Harry's Bar de Venecia, donde habría sido preparado a pedido de una cliente y amiga, la condesa Amalia Nani Mocenigo, a quien su médico le había prescrito comer carne cruda. Por su similitud cromática con las obras del pintor Vittore Carpaccio, cuyas obras se caracterizaban por la profusión de rojo y amarillo, habría sido bautizado de ese modo.
Ingredientes: 400 g. de ternera adobada 400 g. queso gruyer 100 g. de brotes de rabanito 150 g. de rúcula 3 cuch. de aceite de oliva 2 cuch. de vinagre balsámico Sal Pimienta 1 cuch. de perejil picado
© P.L.C.F. 2015
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Carpaccio de Ternera  Elaboración:  Corta la carne de ternera en láminas muy finas. Para ello será más facíl, guardarla 1 hora antes en el congelador y cortarla con una cortadora de fiambres. Corta el queso en dados pequeños. Lava y seca los brotes y la rúcula. Distribuye las láminas de carne en un plato. Echa por encima la rúcula y los brotes. Esparce después los dados de queso. Mezcla el aceite con el vinagre, salpimienta y mezclarlo con el perejil rociándolo por encima del Carpaccio.  Emplatado:  Sirvelo con un poco de pan de leña para acompañar el plato  Comentario:  Si bien el origen exacto del plato se ignora, se suele afirmar que data de mediados del siglo XX y que procede de la invención de Giuseppe Cipriani en el Harry's Bar de Venecia, donde habría sido preparado a pedido de una cliente y amiga, la condesa Amalia Nani Mocenigo, a quien su médico le había prescrito comer carne cruda. Por su similitud cromática con las obras del pintor Vittore Carpaccio, cuyas obras se caracterizaban por la profusión de rojo y amarillo, habría sido bautizado de ese modo.
Ingredientes: 400 g. de ternera adobada 400 g. queso gruyer 100 g. de brotes de rabanito 150 g. de rúcula 3 cuch. de aceite de oliva 2 cuch. de vinagre balsámico Sal Pimienta 1 cuch. de perejil picado
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