Cochinillo asado  Elaboración:  Calentar el horno a unos 175º. Poner en el fondo de una fuente de barro unas cucharas de palo para colocar encima el cochinillo con la parte de las entrañas hacia arriba y de forma que se apoye en las cucharas y no toque el fondo de la fuente. Disolver la sal con agua en un mortero y pintar el interior del cochinillo. Introducir la fuente en el horno y pintarlo de nuevo cada 10-15 minutos. Poner algo de agua con sal en el fondo de una fuente para que no se queme el jugo que va cayendo. Pasada una hora, dar la vuelta al cochinillo y pintarlo por la parte de la piel cada 10 minutos, mientras se asa, durante una hora más. Forrar con papel el rabito y las orejas para que no se requemen. Fundir la manteca, pintarlo con ella y mantenerlo media hora más en el horno (en total, dos horas y media). No pintarlo con su jugo después de la manteca para que no se ablande la piel y quede crujiente.  Emplatado:  La piel debe quedar crujiente y dura para poder cortarse con el canto de un plato. Servir con ensalada verde.  Comentario:  El cochinillo de Segovia. El ámbito geográfico de esta identidad se resume únicamente a la provincia de Segovia, y los animales son criados en granjas específicas dedicadas íntegramente a la producción del cochinillo protegido. Las características que comprende este alimento, y que hacen que sea diferenciado del resto de platos similares castellanos o leoneses, son la alimentación de las madres, su peso, que oscila entre los 4,5 kg y los 6,5 kg, y su edad, que no debe exceder de tres semanas. Solo se comercializan animales enteros, su color externo es blanco y el interno rosado, y deberá estar siempre señalizado en una oreja con su respectiva etiqueta azul y en la otra con la de Marca de Garantía.
Ingredientes: 3,5 kg. de cochinillo lechal 1 cucharada de manteca de cerdo 1 vaso de agua 1 cucharada de sal
© P.L.C.F. 2018
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Laboratorio culinario Recetas sencillas
Cochinillo asado  Elaboración:  Calentar el horno a unos 175º. Poner en el fondo de una fuente de barro unas cucharas de palo para colocar encima el cochinillo con la parte de las entrañas hacia arriba y de forma que se apoye en las cucharas y no toque el fondo de la fuente. Disolver la sal con agua en un mortero y pintar el interior del cochinillo. Introducir la fuente en el horno y pintarlo de nuevo cada 10-15 minutos. Poner algo de agua con sal en el fondo de una fuente para que no se queme el jugo que va cayendo. Pasada una hora, dar la vuelta al cochinillo y pintarlo por la parte de la piel cada 10 minutos, mientras se asa, durante una hora más. Forrar con papel el rabito y las orejas para que no se requemen. Fundir la manteca, pintarlo con ella y mantenerlo media hora más en el horno (en total, dos horas y media). No pintarlo con su jugo después de la manteca para que no se ablande la piel y quede crujiente.  Emplatado:  La piel debe quedar crujiente y dura para poder cortarse con el canto de un plato. Servir con ensalada verde.  Comentario:  El cochinillo de Segovia. El ámbito geográfico de esta identidad se resume únicamente a la provincia de Segovia, y los animales son criados en granjas específicas dedicadas íntegramente a la producción del cochinillo protegido. Las características que comprende este alimento, y que hacen que sea diferenciado del resto de platos similares castellanos o leoneses, son la alimentación de las madres, su peso, que oscila entre los 4,5 kg y los 6,5 kg, y su edad, que no debe exceder de tres semanas. Solo se comercializan animales enteros, su color externo es blanco y el interno rosado, y deberá estar siempre señalizado en una oreja con su respectiva etiqueta azul y en la otra con la de Marca de Garantía.
Ingredientes: 3,5 kg. de cochinillo lechal 1 cucharada de manteca de cerdo 1 vaso de agua 1 cucharada de sal
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