Baklava griega  Elaboración:  Precalentamos el horno a 180º C. Derretimos mantequilla en un cazo y dejamos un poco para engrasar un molde. Colocamos en el molde tres o cuatro láminas de pasta filo y espolvoreamos con los pistachos. Cubrimos con otras láminas de filo y pintamos con mantequilla derretida. Repetimos la operación de la masa, nueces y mantequilla hasta conseguir varias capas. La última capa debería ser de filo. Cortamos la masa en forma de rombos pequeños. Insertamos un clavo en la intersección de los rombos. Incorporamos la mantequilla que nos quede encima de los hojaldres y dejamos que se cueza en el horno durante tres cuartos de hora (una vez que la masa esté dorada). En otro recipiente, hervimos agua, canela y azúcar, sin dejar de mover. Dejar a fuego lento unos 10 minutos. Incorporar la miel y dejar otros dos minutos a fuego lento hasta formar un almíbar. Sacar la baklava del horno y regar con el almíbar, una vez retirada la canela. Dejar enfriar.  Emplatado:  Se sirve en raciones individuales  Comentario:  La historia del baklava se remonta a la antigua Mesopotamia. Se cree, sin embargo, que los asirios, cerca del siglo VII a. C., fueron los primeros en colocar unas pocas capas de masa de pan junto a nueces trituradas entre esas capas, añadiendo un poco de miel y horneándolo en sus hornos de madera primitivos. Esta temprana versión del baklava se cocinaba sólo para ocasiones especiales, siendo de hecho considerado históricamente una comida para las clases acomodadas hasta mediados del siglo XIX.
Ingredientes: 1 paquete de pasta filo 1 1/2 de agua, Mantequilla, 150 gr. de azúcar, 350 gr. de pistachos, nueces, 200 gr. de miel, 1 rama de canela, 1 1/2 de clavo entero.
© P.L.C.F. 2014
buscador de visitas
Laboratorio culinario Recetas sencillas
Baklava griega  Elaboración:  Precalentamos el horno a 180º C. Derretimos mantequilla en un cazo y dejamos un poco para engrasar un molde. Colocamos en el molde tres o cuatro láminas de pasta filo y espolvoreamos con los pistachos. Cubrimos con otras láminas de filo y pintamos con mantequilla derretida. Repetimos la operación de la masa, nueces y mantequilla hasta conseguir varias capas. La última capa debería ser de filo. Cortamos la masa en forma de rombos pequeños. Insertamos un clavo en la intersección de los rombos. Incorporamos la mantequilla que nos quede encima de los hojaldres y dejamos que se cueza en el horno durante tres cuartos de hora (una vez que la masa esté dorada). En otro recipiente, hervimos agua, canela y azúcar, sin dejar de mover. Dejar a fuego lento unos 10 minutos. Incorporar la miel y dejar otros dos minutos a fuego lento hasta formar un almíbar. Sacar la baklava del horno y regar con el almíbar, una vez retirada la canela. Dejar enfriar.  Emplatado:  Se sirve en raciones individuales  Comentario:  La historia del baklava se remonta a la antigua Mesopotamia. Se cree, sin embargo, que los asirios, cerca del siglo VII a. C., fueron los primeros en colocar unas pocas capas de masa de pan junto a nueces trituradas entre esas capas, añadiendo un poco de miel y horneándolo en sus hornos de madera primitivos. Esta temprana versión del baklava se cocinaba sólo para ocasiones especiales, siendo de hecho considerado históricamente una comida para las clases acomodadas hasta mediados del siglo XIX.
Ingredientes: 1 paquete de pasta filo 1 1/2 de agua, Mantequilla, 150 gr. de azúcar, 350 gr. de pistachos, nueces, 200 gr. de miel, 1 rama de canela, 1 1/2 de clavo entero.
© P.L.C.F. 2014
buscador de visitas