Calçots  Elaboración:  Primero, hay que preparar los Calçots (cortar las hojas verdes y las raíces). Después, se colocan en la parrilla a fuego vivo y se asan, dándoles la vuelta de vez en cuando. Cuando la punta esté blanda y estén totalmente negros en la parte exterior, se guardan envueltos en papel de periódico para mantenerlos calientes. Para comerlos, nos ponemos el babero o la servilleta. Con las manos, retiramos la capa exterior carbonizada (la capa exterior de los Calçots se calcina, dejando el interior tierno y cremoso).   Emplatado:  Untamos el Calçots en la salsa salvitjada o salsa per Calçots, que se habrá colocado en una terrina de barro. Colocamos una rebanada de pan debajo del Calçots, y lo comemos.  Comentario:  En realidad son brotes de una variedad de cebolla, concretamente, de la cebolla blanca grande tardía de Lleida.  Sin duda, los auténticos Calçots son mucho más dulces y voluminosos que las cebolletas tiernas. Se cultiva en toda Cataluña, pero son originarios de Valls (Tarragona), que se encuentra situada al norte de la capital tarraconense. De hecho, el último domingo de enero, se celebra cada año la popular Calçotada en Valls.
Ingredientes: Calçots
© P.L.C.F. 2016
Receta de Juan Mari Arzak
Rec. Romesco
buscador de visitas
Laboratorio culinario Recetas sencillas
Calçots  Elaboración:  Primero, hay que preparar los Calçots (cortar las hojas verdes y las raíces). Después, se colocan en la parrilla a fuego vivo y se asan, dándoles la vuelta de vez en cuando. Cuando la punta esté blanda y estén totalmente negros en la parte exterior, se guardan envueltos en papel de periódico para mantenerlos calientes. Para comerlos, nos ponemos el babero o la servilleta. Con las manos, retiramos la capa exterior carbonizada (la capa exterior de los Calçots se calcina, dejando el interior tierno y cremoso).   Emplatado:  Untamos el Calçots en la salsa salvitjada o salsa per Calçots, que se habrá colocado en una terrina de barro. Colocamos una rebanada de pan debajo del Calçots, y lo comemos.  Comentario:  En realidad son brotes de una variedad de cebolla, concretamente, de la cebolla blanca grande tardía de Lleida.  Sin duda, los auténticos Calçots son mucho más dulces y voluminosos que las cebolletas tiernas. Se cultiva en toda Cataluña, pero son originarios de Valls (Tarragona), que se encuentra situada al norte de la capital tarraconense. De hecho, el último domingo de enero, se celebra cada año la popular Calçotada en Valls.
Ingredientes: Calçots
© P.L.C.F. 2016
Receta de Juan Mari Arzak Rec. Romesco
buscador de visitas
Laboratorio culinario Recetas sencillas