P.L.C.F.
Mis viajes por el mundo
Viajando el libertad
El Reino de Escocia fue un estado independiente hasta 1707, fecha en la que se firmó el Acta de Unión con
Inglaterra, para crear el Reino de Gran Bretaña. La unión no supuso alteración del sistema legal propio de
Escocia, que desde entonces ha sido distinto del de Gales, Inglaterra e Irlanda del Norte, por lo que es consi-
derada en el derecho internacional como una entidad jurídica distinta. La pervivencia de unas leyes propias, y de
un sistema educativo y religioso diferenciado forman parte de la cultura escocesa y de su desarrollo a lo largo
de los siglos.
La historia escrita de Escocia comienza con la romanización del centro-sur de Gran Bretaña (las actua-les
Gales e Inglaterra, que formaban la provincia de Britannia). Los romanos llamaron inicialmente Caledonia
("Tierra de Caledonios") a Escocia, por el inmenso bosque de pinos caledonios que se extendía de norte a sur y
de este a oeste por todo el país.
Todo el territorio escocés estaba cubierto por el hielo durante las glaciaciones del Pleistoceno, lo que
tiene importantes consecuencias en su paisaje. Desde el punto de vista geológico, Escocia está subdividida en
tres zonas: las Tierras Altas y las islas se sitúan al noroeste de la falla de las Tierras Altas, que va desde la isla
de Arran hasta Stonehaven. Esta parte de Escocia está compuesta fundamentalmente de rocas antiguas pro-
cedentes de los periodos Cámbrico y Precámbrico, que fueron elevadas durante la posterior Orogenia caledo-
nia. Esta base rocosa está entrecruzada por múltiples intrusiones ígneas de épocas más recientes, cuyos ves-
tigios han formado macizos montañosos como los Cairngorms o los Cuillins, en Skye.
Viaje a Escocia. Verano de 2005
The Highlands of Scotland
© P.L.C.F. 2005