P.L.C.F.
Mis viajes por el mundo
Viajando el libertad
Fuertemente unida a Europa por medio de la populosa provincia tracia, situada más allá del estrecho
canal del Bósforo, Turquía puede considerarse con total derecho el verdadero puente entre Oriente y Occidente.
Desde el punto de vista geográfico , Turquía ocupa el promontorio más occidental del continente asiático,
representado por la maciza y elevada peníncula de Anatolia, que divide el mar Egeo y del Mediterráneo oriental;
en el que se junta una serie de poderosas cadenas, a veces alejadas y a veces cercanas, casi comprimidas
más hacia el este, entre la cuenca mesopotánica, los relieves de Cáucaso y el Azerbayán iraní.
La heterogeneidad de la estructura étnica, lingüástica y religiosa turca estrechamente relacionada con el
papel desarrollado en el pasado, como centro propulsor del imperio de las dimensiones del otómano, que se
exten-día desde la ribera norteafricana del Atlántico hasta el Golfo Pérsico.
El viaje comenzó en Barcelona para visitar Estambul, Efeso, Herápolis, Konya, Ozkonak, Valle de
Görome, Valle de las Hadas y Capadocia en general, en las vacaciones de invierno de 2009
Difundida durante más de seis siglos por todas las tierras del imperio otomano, hoy en día la cocina
turca es conocida desde los Balcánes al norte de África, y gran parte de los países que se asoman al
Mediterráneo comparten el gusto por platos tales como pilav, el kebad, las especialidades a base de
berenjenas y los sabrosos entremeses, los contundentes platos de pescado con crustáceos, preparados con
abundantes vegetales y de carne de carnero, o mejor aún, de cordero. Para terminar los deliciosos postres a
base hojaldres en almíbar, rellenos de nueces y miel (las delicias turcas).
Viaje a los Turquía. Invierno de 2009
Cuerno de Oro
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